Para la edad de 18 años, el adulto promedio tiene 32 dientes, 16 dientes en la parte superior y 16 dientes en la parte inferior. Cada diente de la boca tiene su nombre y una función específica. Los dientes delanteros de la boca (incisivos, caninos y premolares) son ideales para agarrar y morder los alimentos en trozos más pequeños. Los dientes posteriores o molares se utilizan para triturar la comida y lograr una consistencia adecuada para tragar.

La boca promedio está hecha para acomodar sólo 28 dientes. Puede ser doloroso cuando 32 dientes tratan de encajarse en una boca que sólo es adecuada para 28 dientes. Estos cuatro dientes adicionales son los terceros molares, también conocidos como “muelas del juicio”.

¿Por qué debería quitarme las muelas del juicio?

Las muelas del juicio son los últimos dientes en salir en la boca. Cuando se alinean correctamente y el tejido de la encía está sano, las muelas del juicio no tienen que extraerse. Desafortunadamente, esto no suele suceder. Es necesario sacar las muelas del juicio cuando se les impide salir de manera adecuada en la boca. Pueden salir de lado, salir sólo parcialmente de las encías e incluso permanecer atrapadas debajo de la encía y del hueso. Los dientes afectados o impactados pueden tomar muchas posiciones en el hueso en su intento de encontrar una vía de erupción viable.

Estos dientes afectados mal posicionados pueden causar muchos problemas. Cuando la erupción es parcial, la apertura alrededor de los dientes permite la proliferación de bacterias lo cual acaba causando infecciones. El resultado: inflamación, entumecimiento, dolor y enfermedad. La presión de la muela del juicio en erupción puede desplazar otros dientes y alterar la alineación ortodóncica o natural de los dientes. El problema más grave se produce cuando se forman tumores o quistes alrededor de la muela del juicio, lo que resulta en la destrucción de la mandíbula y de los dientes sanos. La extracción de un diente afectado problemático por lo general resuelve estos problemas. Se recomienda una extracción temprana para evitar dichos problemas en el futuro y para disminuir el riesgo quirúrgico del procedimiento.

Examen oral

Con un examen oral y radiografías de la boca, la Dra. Ornstein puede evaluar la posición de las muelas del juicio y predecir si puede haber problemas presentes o futuros. Hay estudios que demuestran que una evaluación y un tratamiento temprano dan al paciente un resultado superior. Los pacientes generalmente son evaluados por primera vez a mediados de la adolescencia por su dentista u ortodoncista, o por un cirujano oral y maxilofacial.

Toda cirugía ambulatoria se realiza bajo anestesia adecuada para maximizar la comodidad del paciente. La Dra. Ornstein tiene la formación, licencia y experiencia para proporcionar varios tipos de anestesia de forma a que el paciente pueda seleccionar la mejor alternativa.

Extracción

En la mayoría de los casos, la extracción de las muelas del juicio se realiza bajo anestesia local, gas hilarante (óxido nitroso / oxígeno analgesia) o anestesia general. Estas opciones, así como los riesgos quirúrgicos (por ejemplo, daño al nervio sensorial o complicaciones de los senos paranasales) le serán descritos y explicados a usted antes de llevarse a cabo la intervención. Una vez extraídos los dientes, se sutura la encía. Para ayudar a controlar el sangrado, muerde la gasa que se le coloca en la boca. Usted descansará en la oficina bajo nuestra supervisión hasta que esté listo(a) para que se lo(a) lleven a casa. Cuando se le dé de alta, su botiquín posoperatorio incluirá instrucciones postoperatorias, una receta médica para analgésicos, antibióticos y una cita de seguimiento a la una semana para retirar las suturas.

Si tiene alguna pregunta, por favor no dude en llamarnos al 972-243-5035 en Dallas o al 972-712-5035 en Frisco.

Nuestros servicios se prestan en un ambiente de óptima seguridad que utiliza equipos de monitoreo médico modernos y personal con experiencia en técnicas de anestesia.

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