Wisdom teeth are the last teeth to erupt within the mouth. When they align properly and gum tissue is healthy, wisdom teeth do not have to be removed. Unfortunately, this does not generally happen. The extraction of wisdom teeth is necessary when they are prevented from properly erupting within the mouth. They may grow sideways, partially emerge from the gum and even remain trapped beneath the gum and bone. Impacted teeth can take many positions in the bone as they attempt to find a pathway that will allow them to erupt successfully.

These poorly positioned impacted teeth can cause many problems. When they are partially erupted, the opening around the tooth allows bacteria to grow and will eventually cause an infection. The result: swelling, stiffness, pain and illness. The pressure from the erupting wisdom tooth may move other teeth and disrupt the orthodontic or natural alignment of teeth. The most serious problem occurs when tumors or cysts form around the impacted wisdom tooth, resulting in the destruction of the jawbone and healthy teeth. Removal of the offending impacted tooth or teeth usually resolves these problems. Early removal is recommended to avoid such future problems and to decrease the surgical risk involved with the procedure.

We can help you relieve the pain and discomfort related to an erupting wisdom tooth.  Call us at 972 712-5035 to set up an appointment.

Implant Supported Dentures are a more durable solution with natural looking replacement teeth attached to four or more dental implants.  By using dental implants to secure the permanent dentures, the need for denture adhesive is a thing of the past.  Because dental implants function like the natural tooth roots, the permanent dentures feel and function very much like your own natural teeth.

Your implant procedure will be done by a team of experts – Dr. Sharon Ornstein and Dr. Marisol Trautmann.  Together they have a combined 39 years of Specialist Expertise.  Both doctors have the Expertise, Dedication and Compassion to provide you with the winning smile YOU deserve.

Call today for your complimentary consultation:  888-743-8711.

Sharon H. Ornstein DDS, Diplomate, American Board of Oral & Maxillofacial Surgery

Para aquellos pacientes a quiene les faltan completamente los dientes superiores, inferiores o ambos, los implantes All-on-4 ofrecen reemplazo máximo de dientes en tan sólo una sola cita. Aunque existen otras opciones para reemplazar los dientes tales como dentaduras postizas o puentes parciales, muchos pacientes descubren que hay mucho que decir a favor de esta solución de reemplazo dental permanente.

La solución por medio del implante All-on-4 es una técnica revolucionaria en la que su cirujano oral estratégicamente coloca cuatro implantes de titanio en el hueso de la mandíbula. Momentos después de ser colocados, los implantes son lo suficientemente fuertes para soportar una prótesis dental completa superior o inferior. Aparte de un poco de sensibilidad después de la cita, la mayoría de los pacientes pueden reanudar una dieta blanda inmediatamente después de completarse el procedimiento.

La técnica de All-on-4 es ideal para pacientes cuyos estilos de vida no les permite estar sin dientes por períodos largos de tiempo. A la mayoría de los pacientes se les pueden extraer dientes si es necesario, colocar los implantes apropiados y darles su nueva dentadura todo en la misma visita. Este nivel de comodidad de por sí es particularmente atractiva para la mayoría de los pacientes.

A menudo, los pacientes que han sufrido pérdida de masa ósea debido a una enfermedad periodontal, o que han usado prótesis dentales mal ajustadas durante muchos años no se consideran candidatos ideales para implantes dentales tradicionales. Una ventaja impresionante de la técnica All-on-4 es que estos pacientes son candidatos ideales para esta solución de dientes reemplazados el mismo día.

Debido al atractivo diseño personalizado de la nueva dentadura permanente, usted puede esperar sentirse increíblemente en confianza al interactuar de cerca con los demás. Ya no se preocupará por la posibilidad de que se le salga o desacomode la dentadura. Con la técnica All-on-4, no hace falta quitarse la dentadura postiza, ni siquiera de noche. Nunca tendrá que comprar soluciones especiales de limpieza ni pastas ni cremas como parte de su rutina diaria de mantenimiento e higiene.

Cuando su cirujano oral combina la eficacia de una dentadura o puente con la estabilidad y la resistencia de los implantes dentales, el resultado es un conjunto seguro de dientes que realmente puede mejorar su calidad de vida.  Si usted ya no está satisfecho con su prótesis existente o si está en riesgo de perder todos sus dientes, pida hoy una cita para hablar sobre los implantes All-on-4 implantes en Frisco.

¿Acaso su sonrisa refleja su verdadero ser? Cuando a uno le faltan dientes, es difícil sentirse uno mismo. Quizás evite sonreír abiertamente y comer o beber le resulte difícil. Es posible que su rostro haya perdido ese aspecto joven y pleno. Vivir con la falta de tan sólo un diente tiene de por sí un gran impacto en su autoestima y su salud, pero, ¿y qué se dice de la falta de varios dientes?

Durante muchos años, los implantes dentales han sido reconocidos como el estándar más alto para reemplazar los dientes perdidos. Colocados por un dentista de implantes y por lo general hechos de titanio de grado quirúrgico, los implantes son compatibles con el cuerpo humano y se  integran fácilmente al hueso de la mandíbula. Como reemplazo de la raíz de un diente, un implante promedio por lo general puede soportar una corona sencilla. La restauración resultante se asemeja a un diente natural tanto en función como apariencia, y la presencia del implante realmente protege la mandíbula que lo rodea. Aunque suelen ser la mejor solución para reemplazar los dientes perdidos, hay algunos pacientes que no son necesariamente candidatos para el procedimiento tradicional.

Afortunadamente, estos pacientes pueden ahora ser considerados para el procedimiento de implante de sonrisa segura (All-on-Four):

• Pacientes totalmente desdentados (a los que les faltan todos los dientes en la parte superior o inferior)
• Pacientes con poco o nada de hueso mandibular
• Pacientes a los que no les interesa el procedimiento de injerto de hueso-
• Pacientes que están insatisfechos con las dentaduras y puentes parciales removibles.

Para los pacientes que están completamente desdentados (sin dientes en la parte superior o inferior), el concepto All-on-4 proporciona un conjunto fijo de dientes que parecen y funcionan como dientes naturales. El procedimiento se completa generalmente en un día sin necesidad de injerto óseo. Con solamente cuatro implantes, puede disfrutar de un juego completo y seguro de dientes superiores o inferiores que no se quitan y ponen.

No permita que las dentaduras postizas o puentes parciales le impidan gozar de la vida activa y plena que usted se merece. Si las opciones dentales de antaño ya no le satisfacen, entonces considere la opción que le devuelva la sonrisa hoy. Hable con la Dra. Sharon Ornstein sobre sonrisa segura (All-on-4) en Frisco.

La pérdida de tan sólo un diente puede tener un efecto perjudicial en la boca. Los huecos en la boca dejan espacio para que otros dientes se muevan, resultando a menudo en cambios de la mordida. Si los dientes no son reemplazados, estos cambios pueden continuar, causando problemas cada vez más graves. Debido a este efecto dominó, es importante reemplazar los dientes perdidos lo más pronto posible.

La gran gama de efectos de los dientes perdidos

Se le llama “mordida” la relación entre los dientes superiores e inferiores. La mordida no sólo afecta la interacción entre los dientes, sino también la relación entre los maxilares superior e inferior. Si la mordida está seriamente mal alineada, los resultados pueden ser destructivos, de larga duración e incómodos.

Cualquier movimiento o cambio en la mordida puede causar un desgaste excesivo, un rechinar de los dientes, rotura de los dientes, o dificultad para morder y masticar. Otro resultado a largo plazo de la pérdida de dientes puede ser trastornos de la articulación temporomandibular o de la ATM. Esta condición es difícil de diagnosticar y puede causar dolores de cabeza y oído y molestias de mandíbula, e incluso de tensión incómoda de la parte superior de la espalda.

Reemplazar los dientes perdidos

Una de las mejores maneras de reemplazar los dientes perdidos es con implantes dentales. Incluso un solo diente puede ser reemplazado por un implante sin necesidad de modificar los dientes adyacentes. Los implantes dentales se colocan directamente en el hueso maxilar, proporcionando las raíces de dientes de reemplazo, así como superficie para masticar y morder usando prótesis.

El procedimiento más común para la colocación de implantes dentales es que un cirujano oral coloque la porción de la raíz dental, y después de un período de cicatrización, coloque la parte visible del implante. Los implantes son permanentes y se mantienen fijos en la boca, evitando muchos de los problemas que resultan en ajustes incómodos con las dentaduras postizas tradicionales. Otras ventajas de los implantes son:

  • Los implantes no se tienen que quitar para limpiarse
  • Los implantes no requieren adhesivos especiales
  • Los implantes ayudan a mantener la mandíbula saludable
  • Los implantes no requieren modificaciones como las dentaduras postizas

Para saber más sobre la importancia de sustituir los dientes perdidos y cómo pueden los implantes dentales mantener su sonrisa brillante y su mandíbula saludable, póngase en contacto con nuestro cirujano oral rindiendo servicios en Frisco y pida su consulta.

Los implantes dentales están cambiando la manera de vivir de la gente. Están diseñados para proporcionar una base para los dientes de reemplazo que se ven, se sienten y funcionan como dientes naturales. La persona que ha perdido dientes recupera la capacidad de comer cualquier cosa, sabiendo que los dientes parecen naturales y que sus contornos faciales se conservarán. Los pacientes con implantes dentales pueden sonreír con confianza.

¿Qué son los implantes dentales?

Tener implantes dentales es como tener dientes nuevos y permanentes una vez más. No se tienen que retirar en la noche como las dentaduras postizas ni tienen que usarse cremas para mantenerlos en su lugar, y se puede comer cualquier cosa al igual que con dientes naturales. Le dan una nueva sonrisa permanente y le rejuvenecen.

Los implantes en sí son pequeños tornillos de titanio que se insertan en el hueso maxilar donde faltan dientes. Estas fijaciones metálicas funcionan como raíces dentales artificiales. Se colocan quirúrgicamente en el hueso maxilar. El titanio se integra con el hueso, creando una base sólida para la prótesis dental. Después se conectan pequeños tornillos al implante que salen por las encías. Estos tornillos actúan como puntos fijos estables para la prótesis dental.

Los implantes también ayudan a conservar la estructura facial al prevenir el deterioro del hueso consecuente a la pérdida de dientes.

¿Por qué usar implantes dentales?

Los implantes dentales tienen varias ventajas:

  • Se ven y funcionan como dientes naturales. De hecho, son indistinguibles de los dientes reales.
  • Tener dientes hermosos le devolverá la confianza que pueda haber perdido.
  • Dan una apariencia juvenil y conservan la estructura facial mediante la prevención de la pérdida de hueso.
  • Se puede comer lo que uno quiera. Son más estables, más cómodos y más funcionales que una dentadura postiza o que los puentes. Ya no hay que usar ni cremas ni adhesivos.
  • Le permiten hablar y reírse de manera natural.
  • El sentido del gusto puede mejorar.
  • Conservan los dientes sanos.
  • Son de larga duración, a menudo de por vida.

Un cirujano ortopédico y científico sueco, el Dr. Per-Ingvar Branemark, desarrolló este concepto para la rehabilitación oral hace más de treinta y cinco años. Con su investigación pionera, el Dr. Branemark abrió la puerta a una vida de confort y renovada confianza personal para millones de personas frente a la frustración y la vergüenza de la pérdida de dientes.

El procedimiento quirúrgico

Para la mayoría de los pacientes, la colocación de implantes dentales implica dos procedimientos quirúrgicos. En primer lugar, los implantes se colocan en el hueso maxilar. Durante los primeros tres a seis meses después de la cirugía, los implantes están debajo de la superficie de las encías, uniéndose poco a poco al hueso maxilar. Durante este tiempo podrá usar una prótesis temporal y comer una dieta blanda. La dentista, a su vez, está creando nuevos dientes de reemplazo.

Después de unir el implante a la mandíbula, la segunda fase comienza. La Dra. Ornstein destapará los implantes y colocará postes pequeños que funcionarán como anclas para los dientes artificiales. Estos postes sobresalen a través de las encías. Una vez que se coloquen los dientes artificiales, estos postes no se verán. El procedimiento entero normalmente dura entre seis y ocho meses. La mayoría de los pacientes experimentan una mínima interrupción en su vida diaria.

Los avances quirúrgicos

Usando los avances más recientes en la tecnología de implantes dentales, la Dra. Ornstein puede colocar los implantes en una sola etapa. Con estos implantes no es necesario un segundo procedimiento para destaparlos, pero sí requieren de un periódo mínimo de seis semanas para sanar antes de colocarse la prótesis dental. Incluso hay situaciones en las que los implantes se pueden colocar al mismo tiempo que se realiza la extracción del diente, minimizando aún más el número de procedimientos quirúrgicos. Los avances en la tecnología de implantes dentales han permitido, en algunos casos, extraer los dientes y colocar los implantes con coronas en una sola visita. Este procedimiento, llamado “carga inmediata”, simplifica enormemente el proceso quirúrgico.

¿Quién realmente realiza la colocación de los implantes?

Los implantes son un esfuerzo de equipo entre un cirujano oral y maxilofacial y un dentista reconstituyente. Mientras que la Dra. Ornstein realiza la cirugía de implante en sí, como también las extracciones dentales iniciales y el injerto óseo en dado caso, el dentista restaurador toma medidas y hace la prótesis permanente. Su dentista también hará cualquier prótesis temporal necesaria durante el proceso de implante.

¿Qué tipo de prótesis (coronas) hay disponibles?

Una sola prótesis (la corona) se utiliza para reemplazar un diente perdido –  cada diente protésico se fija en su propio implante. Una prótesis parcial (puente fijo) puede sustituir dos o más dientes y se pueden requerir sólo dos o tres implantes. Una prótesis dental completa (puente fijo) reemplaza todos los dientes de su mandíbula superior o inferior. El número de implantes varía según el tipo de prótesis completa (removible o fija) que se recomienda. Una prótesis separable (sobredentadura) se une a una barra o aditamento de articulación esférica, mientras que una prótesis fija es permanente y sólo removible por el dentista.

La Dra. Ornstein realiza la cirugía del implante en un quirófano similar al de un hospital, optimizando así el nivel de esterilidad. La cirugía de implantes con hospitalización es para pacientes que tienen necesidades médicas o anestésicas especiales, o para aquellos que necesitan importantes injertos óseos de la mandíbula, la cadera o la tibia.

¿Es usted un candidato para los implantes?

Casi cualquier persona es candidato. Si usted es un adulto joven, de mediana edad o mayor, ya sea que usted necesite reemplazar un diente, varios dientes o toda su dentadura, existe una solución de implantes dentales para usted. Con la excepción de los niños en crecimiento, los implantes dentales son la solución predilecta para la gente de todas las edades.

¿Qué tipo de anestesia se utiliza?

La mayoría de los implantes dentales y el injerto óseo se pueden realizar en el consultorio bajo anestesia local, con o sin anestesia general.

¿Necesitan los implantes algún cuidado especial?

Una vez que los implantes estén en su lugar, funcionarán bien durante muchos años si cuida de ellos y mantiene su boca sana. Esto significa tomarse el tiempo para una buena higiene oral (cepillado y uso de hilo dental) y acudir a citas regulares con su especialista dental.

Dientes en una hora

DIENTES EN UNA HORA (TEETH-IN-AN-HOUR™) es un concepto revolucionario que proporciona a los pacientes implantes dentales plenamente funcionales en un solo procedimiento que dura aproximadamente una hora. Esta tecnología fue desarrollada recientemente por Nobel Biocare, y permite la colaboración entre ambos el médico reconstituyente y el cirujano. Esta combinación de conocimientos y experiencia no sólo logra una mayor seguridad, pero también una colocación de implantes más precisa. La fabricación de una prótesis definitiva se completa antes de la cirugía. A menudo, los pacientes pueden reanudar sus actividades normales al día siguiente.

El proceso comienza con una tomografía computarizada del hueso de la mandíbula del paciente. Esta tomografía permite la generación de un modelo en tres dimensiones de la mandíbula, que luego puede usarse con un programa de realidad virtual para planificar la colocación del implante sin la presencia del paciente. En consecuencia, se consiguen colocaciones de implantes más precisas y se requiere menos tiempo de tratamiento para el paciente en el consultorio.

Injerto óseo mayor y menor

Al cabo de un tiempo, el hueso de la mandíbula asociado con dientes faltantes se atrofia o se reabsorbe. Esto a menudo resulta en un problema de deficiencia en cuanto a calidad y cantidad de hueso adecuadas para la colocación de los implantes dentales. En estas situaciones, la mayoría de los pacientes no son candidatos para los implantes dentales.

Hoy en día, tenemos la capacidad de estimular el crecimiento del hueso donde sea necesario. Esto no sólo nos da la oportunidad de colocar implantes de longitud y anchura apropiadas, sino que también nos permite restaurar la funcionalidad y la apariencia estética.

Injerto óseo mayor

Con un injerto óseo, se pueden reparar los sitios de implante que tengan estructura ósea inadecuada debido a extracciones, enfermedad de las encías o lesiones previas. El hueso se obtiene de un banco de tejidos o se toma de su propio hueso maxilar, de la cadera o de la tibia (debajo de la rodilla.) También se realizan injertos óseos en los senos faciales, para reemplazar el hueso en el maxilar superior posterior. Además, se pueden utilizar membranas especiales que se disuelven debajo de la encía y protegen el injerto óseo estimulando así la regeneración del hueso. Este proceso se conoce como la regeneración ósea o regeneración tisular guiada.

Los injertos óseos importantes se suelen llevar a cabo para reparar defectos de los maxilares. Estos defectos pueden surgir como resultado de lesiones traumáticas, cirugías de tumores o defectos congénitos. Los defectos grandes se reparan con hueso del propio paciente. Este hueso es colectado a partir de varias zonas en el cuerpo, dependiendo del tamaño del defecto. El cráneo (cráneo), la cadera (cresta ilíaca) y la rodilla lateral (tibia) son ubicaciones para donación comunes. Dichos procedimientos se realizan comúnmente en un quirófano y requieren una estancia en el hospital.

Procedimiento de elevación de los senos paranasales

Los senos paranasales maxilares se ubican detrás de las mejillas y arriba de los dientes superiores. Los senos paranasales son cavidades sin nada adentro. Algunas de las raíces de los dientes superiores naturales se extienden hasta los senos paranasales maxilares. Cuando se extraen estos dientes superiores, a menudo queda sólo una pared delgada de hueso que separa el seno maxilar de la boca. Los implantes dentales necesitan hueso para mantenerse en su lugar. Cuando la pared del seno paranasal es muy delgada, es imposible colocar implantes dentales en el hueso.

Existe una solución usando una técnica conocida como injerto del seno paranasal o elevación del seno paranasal. El cirujano de implantes dentales se introduce en el seno paranasal desde donde estaban antes los dientes superiores. Luego la membrana del seno se levanta y el tejido óseo donado se introduce en el suelo del seno. Tenga en cuenta que el suelo del seno paranasal es el techo de la mandíbula superior. Después de varios meses de curación, el hueso se convierte en parte de la mandíbula del paciente y los implantes dentales se pueden insertar y estabilizarse en este nuevo hueso del seno paranasal.

La elevación del seno paranasal posibilita para muchos pacientes el tener acceso a los implantes dentales, cuando años atrás no había otra opción más que usar dentaduras postizas sueltas.

Si hay suficiente hueso entre la cresta maxilar superior y la parte inferior del seno paranasal para estabilizar bien el implante, las elevaciones de seno y la colocación de implantes se pueden realizar a veces en un sólo procedimiento. Si no hay suficiente hueso, la elevación del seno paranasal tendrá que realizarse primero dejando que el injerto madure durante varios meses, dependiendo del tipo de material de injerto. Una vez maduro el injerto, se pueden colocar los implantes.

Expansión de la cresta alveolar

En casos graves, la cresta o borde alveolar se ha reabsorbido y se coloca un injerto óseo para aumentar la altura o el ancho del borde. Esta es una técnica utilizada para restablecer la dimensión perdida del hueso cuando la cresta alveolar de la mandíbula se vuelve demasiado delgada para colocar los implantes convencionales. En este procedimiento, la cresta ósea de la mandíbula es, literalmente, ampliada por medios mecánicos. Se puede colocar el material del injerto óseo y permitir que madure durante unos meses antes de colocar el implante.

Reposicionamiento de los nervios

El nervio alveolar inferior que da sensación al labio inferior y a la barbilla, posiblemente necesite moverse para poder crear espacio y colocar implantes dentales en la mandíbula inferior. Este procedimiento se limita a la mandíbula inferior y se recomienda cuando faltan dientes en el área de las dos muelas de atrás o el segundo premolar, y con la condición secundaria anteriormente mencionada. Dado que este procedimiento se considera muy agresivo (casi siempre hay algo de entumecimiento postoperatorio del labio inferior y el área de la mandíbula que se disipa muy lentamente, si es que llega a desvanecerse del todo), por lo general se consideran otras opciones, menos agresivas, en primera instancia (la colocación de implantes de lámina, etc.).

Normalmente, eliminamos una sección exterior de la región lateral de la mejilla del maxilar inferior, con el fin de exponer el nervio y el canal del vaso sanguíneo. Luego aislamos el conjunto de nervio y vaso sanguíneo en la zona, y lo sacamos un poco hacia un lado. Al mismo tiempo, vamos a colocar los implantes. A continuación, el conjunto se libera y se vuelve a colocar sobre los implantes. El acceso quirúrgico se rellena con material de injerto óseo seleccionado por el cirujano y la zona se cierra.

Estos procedimientos se pueden realizar por separado o juntos, dependiendo de la condición del individuo. Como se mencionó anteriormente, hay varias áreas del cuerpo adecuadas para la extracción de injertos óseos. En la región máxilofacial, se pueden tomar injertos óseos del interior de la boca, en la zona de la barbilla o la región del tercer molar o en el maxilar superior detrás del último diente. En situaciones de más amplitud, se puede extraer una mayor cantidad de hueso de la cadera o la cara externa de la tibia a nivel de la rodilla. Cuando usamos hueso del mismo paciente para las reparaciones, por lo general obtenemos los mejores resultados.

En muchos casos podemos utilizar el material alogénico para aplicar injertos óseos en implantes dentales. Este hueso se prepara a partir de cadáveres y se usa para estimular el crecimiento del hueso del paciente dentro de la zona de reparación. Es muy eficaz y muy seguro. También se pueden usar materiales sintéticos para estimular la formación ósea. Incluso usamos factores de su propia sangre para acelerar y inducir la formación ósea en las zonas del injerto.

Estas cirugías se llevan a cabo en nuestro consultorio externo en quirófano bajo sedación IV o anestesia general. Después de que se le da de alta, se recomienda reposo en cama durante un día y actividad física limitada por una semana.

Antes de la cirugía protésica

La preparación de la boca antes de la colocación de una prótesis se conoce como cirugía preprotésica.

Algunos pacientes requieren pequeñas intervenciones quirúrgicas orales antes de recibir una prótesis parcial o completa, con el fin de garantizar el máximo nivel de confort. Una prótesis dental se coloca en la cresta ósea, por lo que es muy importante que el hueso tenga la forma y el tamaño apropiados. Si hay que extraer un diente, el hueso subyacente podría quedar afilado y desigual. Para el mejor ajuste de la prótesis, es posible que se tenga que alisar o remodelar al hueso. En ocasiones, se tiene que retirar el exceso de hueso antes de insertar la prótesis.

Uno o más de los siguientes procedimientos pueden ser necesarios para preparar la boca para una prótesis:

  • alisado y remodelación ósea
  • eliminación del exceso de hueso
  • reducción de la cresta ósea
  • eliminación del exceso de tejido de las encías
  • exposición de los dientes impactados

Repasaremos con usted sus necesidades específicas durante su cita.


Para la edad de 18 años, el adulto promedio tiene 32 dientes, 16 dientes en la parte superior y 16 dientes en la parte inferior. Cada diente de la boca tiene su nombre y una función específica. Los dientes delanteros de la boca (incisivos, caninos y premolares) son ideales para agarrar y morder los alimentos en trozos más pequeños. Los dientes posteriores o molares se utilizan para triturar la comida y lograr una consistencia adecuada para tragar.

La boca promedio está hecha para acomodar sólo 28 dientes. Puede ser doloroso cuando 32 dientes tratan de encajarse en una boca que sólo es adecuada para 28 dientes. Estos cuatro dientes adicionales son los terceros molares, también conocidos como “muelas del juicio”.

¿Por qué debería quitarme las muelas del juicio?

Las muelas del juicio son los últimos dientes en salir en la boca. Cuando se alinean correctamente y el tejido de la encía está sano, las muelas del juicio no tienen que extraerse. Desafortunadamente, esto no suele suceder. Es necesario sacar las muelas del juicio cuando se les impide salir de manera adecuada en la boca. Pueden salir de lado, salir sólo parcialmente de las encías e incluso permanecer atrapadas debajo de la encía y del hueso. Los dientes afectados o impactados pueden tomar muchas posiciones en el hueso en su intento de encontrar una vía de erupción viable.

Estos dientes afectados mal posicionados pueden causar muchos problemas. Cuando la erupción es parcial, la apertura alrededor de los dientes permite la proliferación de bacterias lo cual acaba causando infecciones. El resultado: inflamación, entumecimiento, dolor y enfermedad. La presión de la muela del juicio en erupción puede desplazar otros dientes y alterar la alineación ortodóncica o natural de los dientes. El problema más grave se produce cuando se forman tumores o quistes alrededor de la muela del juicio, lo que resulta en la destrucción de la mandíbula y de los dientes sanos. La extracción de un diente afectado problemático por lo general resuelve estos problemas. Se recomienda una extracción temprana para evitar dichos problemas en el futuro y para disminuir el riesgo quirúrgico del procedimiento.

Examen oral

Con un examen oral y radiografías de la boca, la Dra. Ornstein puede evaluar la posición de las muelas del juicio y predecir si puede haber problemas presentes o futuros. Hay estudios que demuestran que una evaluación y un tratamiento temprano dan al paciente un resultado superior. Los pacientes generalmente son evaluados por primera vez a mediados de la adolescencia por su dentista u ortodoncista, o por un cirujano oral y maxilofacial.

Toda cirugía ambulatoria se realiza bajo anestesia adecuada para maximizar la comodidad del paciente. La Dra. Ornstein tiene la formación, licencia y experiencia para proporcionar varios tipos de anestesia de forma a que el paciente pueda seleccionar la mejor alternativa.

Extracción

En la mayoría de los casos, la extracción de las muelas del juicio se realiza bajo anestesia local, gas hilarante (óxido nitroso / oxígeno analgesia) o anestesia general. Estas opciones, así como los riesgos quirúrgicos (por ejemplo, daño al nervio sensorial o complicaciones de los senos paranasales) le serán descritos y explicados a usted antes de llevarse a cabo la intervención. Una vez extraídos los dientes, se sutura la encía. Para ayudar a controlar el sangrado, muerde la gasa que se le coloca en la boca. Usted descansará en la oficina bajo nuestra supervisión hasta que esté listo(a) para que se lo(a) lleven a casa. Cuando se le dé de alta, su botiquín posoperatorio incluirá instrucciones postoperatorias, una receta médica para analgésicos, antibióticos y una cita de seguimiento a la una semana para retirar las suturas.

Si tiene alguna pregunta, por favor no dude en llamarnos al 972-243-5035 en Dallas o al 972-712-5035 en Frisco.

Nuestros servicios se prestan en un ambiente de óptima seguridad que utiliza equipos de monitoreo médico modernos y personal con experiencia en técnicas de anestesia.

Hemos invitado a uno de nuestros pacientes de cirugía maxilar a escribir sobre su experiencia con la cirugía ortognática y los frenos. Compartimos aquí sus reflexiones.

Comienza mi trayecto a una dentadura estética

Mi trayecto para corregir mis dientes torcidos y mi mandíbula hundida inició en enero de 2009. Yo tenía dos dientes frontales superposicionados y una sobremordida que también sufría de una mandíbula superior muy estrecha. Mi cirujana, la Dra. Sharon Ornstein, y mi ortodoncista, el Dr. Terry Thames, decidieron que primero se me ampliaría la mandíbula superior y se enderezarían mis dientes con frenos (braquets). Luego, la Dra. Ornstein quirúrgicamente desplazaría mi mandíbula hacia adelante para corregir la sobremordida, ya que era lo suficientemente marcada para que los frenos por sí solos no pudieran lograr el resultado deseado. De hecho, si hubiéramos solamente aplicado los frenos, habría terminado con dientes derechos que no se hubieran alineado con mi mandíbula, y me dijeron que como consecuencia con el tiempo mis dientes regresarían a sus posiciones torcidas anteriores.

Beneficios de la cirugía maxilar (cirugía ortognática)

Además de enderezarme los dientes y corregir mi mordida, la cirugía abriría mi vía aérea y eliminaría mi apnea del sueño, una afección potencialmente mortal en la que uno como paciente deja de respirar temporalmente al dormir debido al colapso de la vía aérea. La cirugía también le daría a mi rostro una apariencia más pareja. Yo anticipaba con emoción poder corregir lo que a los médicos les gustaba llamar “problemas funcionales” y a la vez lograr una apariencia más equilibrada.

El cirujano tomó fotos y rayos X para establecer la línea base y me envió al ortodoncista, el Dr. Thames, que también hizo sus estudios preparatorios. Después de una consulta inicial, hice una cita para que me colocaran los frenos en los dientes. El objetivo era, básicamente, acomodarlos como preparación para la cirugía mandibular que en sí completaría la alineación.

Empezando con los frenos

No les voy a decir que los frenos son una experiencia agradable, pero me di cuenta de que después de un período inicial de incomodidad me empecé a adaptar y ya no me estorbaban. El comer siempre era un reto, ya que la comida fácilmente se me atoraba entre los frenos y dientes, pero hay todo tipo de productos en el mercado que le ayudan a uno a lidiar con eso. Me gustó Dentek Easy Brush en particular, que es una especie de cepillo de dientes tipo palillo. Observé que todo el proceso de hecho mejoró mi régimen de higiene dental, ya que me comprometí profundamente a mantener limpios los dientes.

Regresé al ortodoncista periódicamente durante todo el año que usé frenos para que me ajustara los braquets y guiara mis dientes. Observé que dos ibuprofenos antes de visitar al médico aliviaban cualquier molestia que inicialmente pudiera sentir como resultado del ajuste.

Mi ortodoncista, el Dr. Thames, y todo su equipo me dieron una cálida bienvenida, recibiéndome con una actitud positiva y alentadora, por lo que mis visitas para los ajustes fueron siempre muy agradables.

Tengo que decir que me dio mucho gusto ver cómo se me enderezaban rápidamente los dientes, incluyendo los dientes delanteros superpuestos que yo siempre había querido corregir. En sólo unos meses, el problema había desaparecido.

Al quirófano

Cuando el ortodoncista y el cirujano decidieron que estaba yo listo, programamos la cirugía poco más de un año después de que me pusieran los frenos. Algunos casos pueden requerir más de un año con frenos, dependiendo de la situación. En mi caso, todo había sucedido bastante rápido.

La Dra. Ornstein realizó la cirugía en el quirófano de su oficina, bajo anestesia general controlada por un anestesiólogo. Su gran equipo me ayudó a sentirme muy a gusto y relajado, casi como si fuera de la familia.

Todo salió bien y me mandaron a casa para recuperarme poco después de despertar.

Recuperación

La cirujana me recetó medicamentos para el dolor y me dio indicaciones de comer una dieta líquida durante dos semanas. A pesar de que en realidad aumenté algo de peso tras la cirugía (en gran parte por mi propia determinación de comer bien), la Dra. Ornstein me comentó que no es infrecuente que los pacientes bajen hasta diez libras en la dieta poscirugía. Así que si lo tiene como objetivo, considere ésta una oportunidad para bajar de peso. También es el momento perfecto para dejar de fumar.

El primer día después de la cirugía fue en realidad el más fácil, ya que mi inflamación se mantuvo muy bien bajo control y todavía estaba entumecido por la anestesia. Seguí las indicaciones de la doctora, que incluían inicialmente períodos de aplicación de hielo a la mandíbula y actividad física mínima.

Los siguientes días fueron más difíciles, en gran parte por las bandas elásticas que estabilizaban mi mandíbula mientras me recuperaba. Similar al uso de un yeso que estabiliza un brazo fracturado para que pueda sanar correctamente, hay que usar elásticos para mantener los dientes y la mandíbula cerrados en una posición fija y estable para asegurar una sanación adecuada. Después de los primeros días, uno puede quitarse las ligas para enjuagarse la boca y lavarse los dientes, pero al principio es de 24 horas diarias. Las ligas su usan durante cuatro semanas para entrenar la mandíbula a abrir y cerrar en su nueva posición.

A pesar de que las ganas de hablar eran pocas debido a toda la intervención y a la presencia de las ligas, podía darme a entender si quería, formando las palabras con sólo mis labios.

Los primeros días tuve que dormir medio sentado para ayudar a que se acomodara todo y reducir al mínimo la inflamación. También es importante dormir boca arriba, evitando dormir de lado por algunas semanas para evitar aplicar presión lateral a la mandíbula.

Comer

Me alimenté tomando varios suplementos, sopas y, muy poco después, comiendo alimentos sólidos batidos en la licuadora con suficiente líquido para poder beberlos. Mi licuado favorito resultó ser Boost, un suplemento líquido alto en calorías diseñado para personas que tienen dificultad para comer. Hay que planear alimentos con anticipación para cumplir con las necesidades que uno tiene en alimentación y nutrición, ya que puede ser un reto consumir una dieta variada y equilibrada, pero sí que se puede hacer. Mi dieta blanda duró cerca de cuatro semanas.

La inflamación bajó rápidamente durante las primeras semanas y pude regresar a trabajar en dos semanas.

Me quitaron las ligas después de cuatro semanas, un evento muy anticipado.

Los frenos se quitan ocho semanas después de la cirugía

Mientras me estaba recuperando de la cirugía, me dejaron los frenos puestos como parte del proceso de estabilización. Pero finalmente llegó el día para quitármelos, un maravilloso día liberador y alegre que llevó el proceso entero a su final absoluto. Era como soltar un resorte comprimido que mantenía apretados mis dientes. Pero lo más importante: por fin podía ver el producto final, algo que estaba tan ansioso por ver después de poco más de un año de trabajo; por fin podía sonreír y ver sólo mis dientes derechos; por fin podía sentir la suavidad de cada diente contra mis labios.

La ironía, por lo menos al principio, era que mis dientes no se sentían del todo normales sin los frenos, si se lo pueden imaginar. Uno realmente se acostumbra bastante a tener puestos los braquets. Mis dientes se sentían como “desnudos” y sin soporte. Pero esta sensación desaparece rápidamente y pronto se impone la alegría de tener tus dientes de vuelta y una nueva sonrisa.

Estoy muy contento con el resultado. Mi mordida es normal y mis dientes se juntan como deben de hacerlo. Mis dientes torcidos son tan sólo un recuerdo y mi cara tiene un aspecto más equilibrado.

Lo único que lamento es no haberlo hecho muchos años antes.

¿Lo notarán los demás?

Seguramente ha escuchado el dicho “claro como el agua”. Bueno, la verdad es que no es ni tan claro ni tan obvio. Lo que quiero decir es que, aunque uno puede ser muy sensible a cualquier cambio en su apariencia, el resto del mundo en general no lo es. Si usted es hombre y alguna vez se ha dejado crecer la barba o el bigote y luego se la ha afeitado, usted sabe a lo que me refiero. Poca gente se da cuenta de que se ha rasurado. (Para una dramatización exagerada sobre un cambio que nadie nota, vea la película El Bigote (The Mustache en inglés ). A cierto nivel puede ser que se den cuenta que hay algo diferente en usted, pero con frecuencia no serán capaz de identificar lo que es. Es lo mismo con los cambios después de los frenos y la cirugía de mandíbula. Descubrí que, con excepción de los más allegados, el mundo no parecía darse cuenta, al menos abiertamente, y si es que notaban algún cambio, no sabían lo que era.

Lo que creo que es cierto es que tener los dientes derechos y un aspecto más equilibrado es algo a lo que la gente inconscientemente responde, y de una manera positiva. Si piensa, por ejemplo, en dos personas, una mal vestida y poco arreglada, y luego otra bien vestida y bien arreglada, uno tiende a reaccionar de manera más positiva hacia la última, aunque puede que ni siquiera se dé uno cuenta. Es lo mismo que ocurre con la cirugía y los cambios que resultan de la misma. La gente suele responder a cosas relacionadas con uno sobre las que ellos mismos ni siquiera son conscientes.

Así que sí, la gente se dará cuenta, pero (y sé que esto suena contradictorio) muy probablemente no se dará cuenta.

¿Qué es la cirugía ortognática?

Cuando se produce un crecimiento desigual de la mandíbula, o en el caso de algún defecto de nacimiento o una lesión que afecte la alineación de la mandíbula, la relación dento-facial puede llegar a ser desequilibrada.  La desalineación mandibular puede afectar el habla, la masticación, la respiración, la apariencia y la salud a largo plazo.  En estos casos cirugía ortognática puede ser necesaria para cambiar la posición de los maxilares.  Un cirujano oral y maxilofacial es el especialista mejor capacitado para realizar este tipo de procedimientos.

La cirugía ortognática implica la manipulación quirúrgica de los elementos del esqueleto facial – maxilar superior, maxilar inferior, nariz, pómulos, barbilla y órbitas oculares – para restablecer la correcta relación anatómica y funcional en pacientes con anomalías del esqueleto.

Aunque la apariencia puede ser mejorada espectacularmente, la cirugía ortognática se realiza generalmente para corregir problemas funcionales.

Condiciones que pueden indicar la necesidad de una cirugía

Condiciones específicas que indican que la cirugía podría ser necesaria, incluyen:

  • dientes torcidos, desalineados
  • desgaste dental excesivo
  • una apariencia facial no equilibrada, ya sea desde la parte frontal o lateral
  • dificultad para masticar o morder los alimentos
  • retroceso de la barbilla
  • una mandíbula saliente
  • apnea del sueño
  • encías demasiado aparentes al sonreír
  • respiración excesiva por la boca
  • dolor en la mandíbula o en la articulación temporomandibular
  • labios no se juntan sin esfuerzo
  • lesión en la cara
  • malformación de nacimiento

Aunque los frenos por sí solos pueden corregir ciertos problemas de mordida, la cirugía ortognática de mandíbula puede ser necesaria en conjunto con los frenos para corregir la desalineación mandibular y que así los frenos puedan ser eficaces.  Los frenos sólo desplazan los dientes hasta cierto punto, y si el aparato no es el correcto, la corrección con los frenos puede no ser permanente.

La planificación de la cirugía

Para los pacientes que están considerando la cirugía ortognática, el cirujano utiliza la tecnología de imágenes computarizadas y modelos tridimensionales para ilustrar exactamente cómo las mandíbulas se cambiarán de posición.  Se utilizan fotografías digitales faciales y orales integrales, rayos X digitales e imágenes computarizadas para simular el plan de tratamiento, cómo los dientes se encajan entre sí (oclusión) y el aspecto general.  Esto ayuda al paciente a entender el proceso quirúrgico y el resultado previsto.

Una vez que el plan de tratamiento está aprobado, las férulas quirúrgicas son personalizadas y fabricadas para garantizar un resultado altamente predecible, guiando al cirujano en el quirófano.

El tratamiento incluye a menudo un período en que los frenos se colocan en los dientes antes de la cirugía. Se suele hacer esto para mover los dientes en posición de modo que encajen correctamente después de la cirugía.

Se suelen hacer las incisiones dentro de la boca para reducir las cicatrices.  Dependiendo de las necesidades del paciente, los maxilares u otros huesos de la cara serán recolocados y estabilizados con placas quirúrgicas, tornillos, alambres y ligas. Todo esto mantiene la mandíbula en su nueva posición después de la cirugía.

Los frenos pueden permanecer en los dientes por un tiempo después de la cirugía para asegurar la estabilidad mientras sane el hueso.

Después de la cirugía

Después de la cirugía, el paciente a menudo debe seguir una dieta modificada, que puede incluir alimentos blandos y líquidos.  El cirujano proporciona a los pacientes instrucciones de alimentación, así como un plan de transición a una dieta normal.  Los pacientes también deben abstenerse de fumar y de hacer actividades físicas extenuantes.  El paciente generalmente puede volver al trabajo o a la escuela en un plazo de dos o tres semanas.  La fase de recuperación inicial dura aproximadamente seis semanas, pero la curación completa dura entre seis y doce meses.

El impacto positivo de la cirugía

La cirugía ortognática puede tener un impacto positivo y espectacular en la calidad de vida de una persona.  Aunque el objetivo es mejorar la función y la salud, no es inusual que los pacientes experimenten una apariencia más equilibrada y una mejor dicción.  ¿Qué podría ser más satisfactorio que hacer algo que mejora su salud y a la vez mejora su apariencia?