Hemos invitado a uno de nuestros pacientes de cirugía maxilar a escribir sobre su experiencia con la cirugía ortognática y los frenos. Compartimos aquí sus reflexiones.

Comienza mi trayecto a una dentadura estética

Mi trayecto para corregir mis dientes torcidos y mi mandíbula hundida inició en enero de 2009. Yo tenía dos dientes frontales superposicionados y una sobremordida que también sufría de una mandíbula superior muy estrecha. Mi cirujana, la Dra. Sharon Ornstein, y mi ortodoncista, el Dr. Terry Thames, decidieron que primero se me ampliaría la mandíbula superior y se enderezarían mis dientes con frenos (braquets). Luego, la Dra. Ornstein quirúrgicamente desplazaría mi mandíbula hacia adelante para corregir la sobremordida, ya que era lo suficientemente marcada para que los frenos por sí solos no pudieran lograr el resultado deseado. De hecho, si hubiéramos solamente aplicado los frenos, habría terminado con dientes derechos que no se hubieran alineado con mi mandíbula, y me dijeron que como consecuencia con el tiempo mis dientes regresarían a sus posiciones torcidas anteriores.

Beneficios de la cirugía maxilar (cirugía ortognática)

Además de enderezarme los dientes y corregir mi mordida, la cirugía abriría mi vía aérea y eliminaría mi apnea del sueño, una afección potencialmente mortal en la que uno como paciente deja de respirar temporalmente al dormir debido al colapso de la vía aérea. La cirugía también le daría a mi rostro una apariencia más pareja. Yo anticipaba con emoción poder corregir lo que a los médicos les gustaba llamar “problemas funcionales” y a la vez lograr una apariencia más equilibrada.

El cirujano tomó fotos y rayos X para establecer la línea base y me envió al ortodoncista, el Dr. Thames, que también hizo sus estudios preparatorios. Después de una consulta inicial, hice una cita para que me colocaran los frenos en los dientes. El objetivo era, básicamente, acomodarlos como preparación para la cirugía mandibular que en sí completaría la alineación.

Empezando con los frenos

No les voy a decir que los frenos son una experiencia agradable, pero me di cuenta de que después de un período inicial de incomodidad me empecé a adaptar y ya no me estorbaban. El comer siempre era un reto, ya que la comida fácilmente se me atoraba entre los frenos y dientes, pero hay todo tipo de productos en el mercado que le ayudan a uno a lidiar con eso. Me gustó Dentek Easy Brush en particular, que es una especie de cepillo de dientes tipo palillo. Observé que todo el proceso de hecho mejoró mi régimen de higiene dental, ya que me comprometí profundamente a mantener limpios los dientes.

Regresé al ortodoncista periódicamente durante todo el año que usé frenos para que me ajustara los braquets y guiara mis dientes. Observé que dos ibuprofenos antes de visitar al médico aliviaban cualquier molestia que inicialmente pudiera sentir como resultado del ajuste.

Mi ortodoncista, el Dr. Thames, y todo su equipo me dieron una cálida bienvenida, recibiéndome con una actitud positiva y alentadora, por lo que mis visitas para los ajustes fueron siempre muy agradables.

Tengo que decir que me dio mucho gusto ver cómo se me enderezaban rápidamente los dientes, incluyendo los dientes delanteros superpuestos que yo siempre había querido corregir. En sólo unos meses, el problema había desaparecido.

Al quirófano

Cuando el ortodoncista y el cirujano decidieron que estaba yo listo, programamos la cirugía poco más de un año después de que me pusieran los frenos. Algunos casos pueden requerir más de un año con frenos, dependiendo de la situación. En mi caso, todo había sucedido bastante rápido.

La Dra. Ornstein realizó la cirugía en el quirófano de su oficina, bajo anestesia general controlada por un anestesiólogo. Su gran equipo me ayudó a sentirme muy a gusto y relajado, casi como si fuera de la familia.

Todo salió bien y me mandaron a casa para recuperarme poco después de despertar.

Recuperación

La cirujana me recetó medicamentos para el dolor y me dio indicaciones de comer una dieta líquida durante dos semanas. A pesar de que en realidad aumenté algo de peso tras la cirugía (en gran parte por mi propia determinación de comer bien), la Dra. Ornstein me comentó que no es infrecuente que los pacientes bajen hasta diez libras en la dieta poscirugía. Así que si lo tiene como objetivo, considere ésta una oportunidad para bajar de peso. También es el momento perfecto para dejar de fumar.

El primer día después de la cirugía fue en realidad el más fácil, ya que mi inflamación se mantuvo muy bien bajo control y todavía estaba entumecido por la anestesia. Seguí las indicaciones de la doctora, que incluían inicialmente períodos de aplicación de hielo a la mandíbula y actividad física mínima.

Los siguientes días fueron más difíciles, en gran parte por las bandas elásticas que estabilizaban mi mandíbula mientras me recuperaba. Similar al uso de un yeso que estabiliza un brazo fracturado para que pueda sanar correctamente, hay que usar elásticos para mantener los dientes y la mandíbula cerrados en una posición fija y estable para asegurar una sanación adecuada. Después de los primeros días, uno puede quitarse las ligas para enjuagarse la boca y lavarse los dientes, pero al principio es de 24 horas diarias. Las ligas su usan durante cuatro semanas para entrenar la mandíbula a abrir y cerrar en su nueva posición.

A pesar de que las ganas de hablar eran pocas debido a toda la intervención y a la presencia de las ligas, podía darme a entender si quería, formando las palabras con sólo mis labios.

Los primeros días tuve que dormir medio sentado para ayudar a que se acomodara todo y reducir al mínimo la inflamación. También es importante dormir boca arriba, evitando dormir de lado por algunas semanas para evitar aplicar presión lateral a la mandíbula.

Comer

Me alimenté tomando varios suplementos, sopas y, muy poco después, comiendo alimentos sólidos batidos en la licuadora con suficiente líquido para poder beberlos. Mi licuado favorito resultó ser Boost, un suplemento líquido alto en calorías diseñado para personas que tienen dificultad para comer. Hay que planear alimentos con anticipación para cumplir con las necesidades que uno tiene en alimentación y nutrición, ya que puede ser un reto consumir una dieta variada y equilibrada, pero sí que se puede hacer. Mi dieta blanda duró cerca de cuatro semanas.

La inflamación bajó rápidamente durante las primeras semanas y pude regresar a trabajar en dos semanas.

Me quitaron las ligas después de cuatro semanas, un evento muy anticipado.

Los frenos se quitan ocho semanas después de la cirugía

Mientras me estaba recuperando de la cirugía, me dejaron los frenos puestos como parte del proceso de estabilización. Pero finalmente llegó el día para quitármelos, un maravilloso día liberador y alegre que llevó el proceso entero a su final absoluto. Era como soltar un resorte comprimido que mantenía apretados mis dientes. Pero lo más importante: por fin podía ver el producto final, algo que estaba tan ansioso por ver después de poco más de un año de trabajo; por fin podía sonreír y ver sólo mis dientes derechos; por fin podía sentir la suavidad de cada diente contra mis labios.

La ironía, por lo menos al principio, era que mis dientes no se sentían del todo normales sin los frenos, si se lo pueden imaginar. Uno realmente se acostumbra bastante a tener puestos los braquets. Mis dientes se sentían como “desnudos” y sin soporte. Pero esta sensación desaparece rápidamente y pronto se impone la alegría de tener tus dientes de vuelta y una nueva sonrisa.

Estoy muy contento con el resultado. Mi mordida es normal y mis dientes se juntan como deben de hacerlo. Mis dientes torcidos son tan sólo un recuerdo y mi cara tiene un aspecto más equilibrado.

Lo único que lamento es no haberlo hecho muchos años antes.

¿Lo notarán los demás?

Seguramente ha escuchado el dicho “claro como el agua”. Bueno, la verdad es que no es ni tan claro ni tan obvio. Lo que quiero decir es que, aunque uno puede ser muy sensible a cualquier cambio en su apariencia, el resto del mundo en general no lo es. Si usted es hombre y alguna vez se ha dejado crecer la barba o el bigote y luego se la ha afeitado, usted sabe a lo que me refiero. Poca gente se da cuenta de que se ha rasurado. (Para una dramatización exagerada sobre un cambio que nadie nota, vea la película El Bigote (The Mustache en inglés ). A cierto nivel puede ser que se den cuenta que hay algo diferente en usted, pero con frecuencia no serán capaz de identificar lo que es. Es lo mismo con los cambios después de los frenos y la cirugía de mandíbula. Descubrí que, con excepción de los más allegados, el mundo no parecía darse cuenta, al menos abiertamente, y si es que notaban algún cambio, no sabían lo que era.

Lo que creo que es cierto es que tener los dientes derechos y un aspecto más equilibrado es algo a lo que la gente inconscientemente responde, y de una manera positiva. Si piensa, por ejemplo, en dos personas, una mal vestida y poco arreglada, y luego otra bien vestida y bien arreglada, uno tiende a reaccionar de manera más positiva hacia la última, aunque puede que ni siquiera se dé uno cuenta. Es lo mismo que ocurre con la cirugía y los cambios que resultan de la misma. La gente suele responder a cosas relacionadas con uno sobre las que ellos mismos ni siquiera son conscientes.

Así que sí, la gente se dará cuenta, pero (y sé que esto suena contradictorio) muy probablemente no se dará cuenta.

¿Qué es la cirugía ortognática?

Cuando se produce un crecimiento desigual de la mandíbula, o en el caso de algún defecto de nacimiento o una lesión que afecte la alineación de la mandíbula, la relación dento-facial puede llegar a ser desequilibrada.  La desalineación mandibular puede afectar el habla, la masticación, la respiración, la apariencia y la salud a largo plazo.  En estos casos cirugía ortognática puede ser necesaria para cambiar la posición de los maxilares.  Un cirujano oral y maxilofacial es el especialista mejor capacitado para realizar este tipo de procedimientos.

La cirugía ortognática implica la manipulación quirúrgica de los elementos del esqueleto facial – maxilar superior, maxilar inferior, nariz, pómulos, barbilla y órbitas oculares – para restablecer la correcta relación anatómica y funcional en pacientes con anomalías del esqueleto.

Aunque la apariencia puede ser mejorada espectacularmente, la cirugía ortognática se realiza generalmente para corregir problemas funcionales.

Condiciones que pueden indicar la necesidad de una cirugía

Condiciones específicas que indican que la cirugía podría ser necesaria, incluyen:

  • dientes torcidos, desalineados
  • desgaste dental excesivo
  • una apariencia facial no equilibrada, ya sea desde la parte frontal o lateral
  • dificultad para masticar o morder los alimentos
  • retroceso de la barbilla
  • una mandíbula saliente
  • apnea del sueño
  • encías demasiado aparentes al sonreír
  • respiración excesiva por la boca
  • dolor en la mandíbula o en la articulación temporomandibular
  • labios no se juntan sin esfuerzo
  • lesión en la cara
  • malformación de nacimiento

Aunque los frenos por sí solos pueden corregir ciertos problemas de mordida, la cirugía ortognática de mandíbula puede ser necesaria en conjunto con los frenos para corregir la desalineación mandibular y que así los frenos puedan ser eficaces.  Los frenos sólo desplazan los dientes hasta cierto punto, y si el aparato no es el correcto, la corrección con los frenos puede no ser permanente.

La planificación de la cirugía

Para los pacientes que están considerando la cirugía ortognática, el cirujano utiliza la tecnología de imágenes computarizadas y modelos tridimensionales para ilustrar exactamente cómo las mandíbulas se cambiarán de posición.  Se utilizan fotografías digitales faciales y orales integrales, rayos X digitales e imágenes computarizadas para simular el plan de tratamiento, cómo los dientes se encajan entre sí (oclusión) y el aspecto general.  Esto ayuda al paciente a entender el proceso quirúrgico y el resultado previsto.

Una vez que el plan de tratamiento está aprobado, las férulas quirúrgicas son personalizadas y fabricadas para garantizar un resultado altamente predecible, guiando al cirujano en el quirófano.

El tratamiento incluye a menudo un período en que los frenos se colocan en los dientes antes de la cirugía. Se suele hacer esto para mover los dientes en posición de modo que encajen correctamente después de la cirugía.

Se suelen hacer las incisiones dentro de la boca para reducir las cicatrices.  Dependiendo de las necesidades del paciente, los maxilares u otros huesos de la cara serán recolocados y estabilizados con placas quirúrgicas, tornillos, alambres y ligas. Todo esto mantiene la mandíbula en su nueva posición después de la cirugía.

Los frenos pueden permanecer en los dientes por un tiempo después de la cirugía para asegurar la estabilidad mientras sane el hueso.

Después de la cirugía

Después de la cirugía, el paciente a menudo debe seguir una dieta modificada, que puede incluir alimentos blandos y líquidos.  El cirujano proporciona a los pacientes instrucciones de alimentación, así como un plan de transición a una dieta normal.  Los pacientes también deben abstenerse de fumar y de hacer actividades físicas extenuantes.  El paciente generalmente puede volver al trabajo o a la escuela en un plazo de dos o tres semanas.  La fase de recuperación inicial dura aproximadamente seis semanas, pero la curación completa dura entre seis y doce meses.

El impacto positivo de la cirugía

La cirugía ortognática puede tener un impacto positivo y espectacular en la calidad de vida de una persona.  Aunque el objetivo es mejorar la función y la salud, no es inusual que los pacientes experimenten una apariencia más equilibrada y una mejor dicción.  ¿Qué podría ser más satisfactorio que hacer algo que mejora su salud y a la vez mejora su apariencia?

Si está harto(a) de que le falten dientes o de lidiar con dentaduras postizas, los implantes dentales pueden cambiarle la vida. Son la mejor opción de tratamiento, si le falte uno o varios dientes. Los pacientes con implantes dentales pueden nuevamente sonreír con confianza.

Usted puede recuperar la habilidad de comer cualquier cosa, mejorar su sentido del gusto y verse más joven nuevamente.

Los implantes dentales pueden ser el camino a recobrar su autoestima y la paz mental.

¿Qué son los implantes dentales?

Los implantes en sí son tornillos pequeños de titanio que se insertan en el hueso maxilar donde faltan dientes. Estas fijaciones metálicas funcionan como raices dentales artificiales. Se colocan quirúrgicamente en el hueso maxilar. El titanio se integra con el hueso, creando una base sólida para la prótesis dental. Después se conectan pequeños tornillos al implante, que salen por las encías. Estos tornillos funcionan como puntos fijos estables para la prótesis dental, la cual tendrá la misma apariencia y el mismo funcionamiento que un diente natural.

¿Por qué elegir los implantes dentales en vez de otros tipos de restauración?

Costear implantes dentales es invertir en su sonrisa, lo que proporciona rendimientos innumerables: los implantes dentales parecen dientes naturales y funcionan como tales. De hecho, no se distinguen de los dientes reales. Son más estables, más cómodos y más funcionales que las dentaduras postizas y puentes. Le permiten hablar y reírse de manera natural, así como conservar dientes sanos.

Puede ponerle fin a la molestia de quitarse la dentadura o un aparato “parcial” por la noche, por no hablar de evitar la vergüenza de dentaduras que se desacomodan.

El precio de los implantes dentales incluye su examen inicial, los procedimientos de pretratamiento, la cirugía de implantes, las prótesis dentales y las consultas de seguimiento. Algunas compañías de seguros cubren ahora los costos de los implantes dentales.

Si desea obtener más información acerca de los beneficios de los implantes dentales y la forma en que podrían ser adecuados para usted, visítenos en www.renaissanceofs.com (Renacimiento Oral y Cirugía Facial). También puede llamarnos al 972 243-5035. Usted puede hacer una cita en línea o al hablar con nosotros por teléfono. Tenemos oficinas en Frisco y Dallas, TX.

En la planificación de nuestra instalación de Frisco, Texas, optamos por el sistema de imágenes panorámicas más avanzado que encontramos, y seleccionamos el ortopantomógrafo OP200 de Instrumentarium Dental con tomografía volumétrica (VT). Es el sistema de imágenes en sección transversal más avanzado y completo actualmente disponible, y proporciona información muy precisa e ideal para la planificación de implantes en tres dimensiones. La VT proporciona una pila de 256 cortes continuamente visibles. Cada corte tiene un grosor mínimo de 0.23 mm. El sistema VT contiene un navegador que muestra la posición exacta del corte transversal en tiempo real.

El método de reconstrucción de imagen de Instrumentarium Dental usando el sensor estándar panorámico y haz de rayos X fino ha demostrado ofrecer una mejor calidad de imagen que otros métodos de reconstrucción conocidos. Software Cliniview permite mediciones de alta precisión para la planificación de implantes e incluye bibliotecas de implantes de varios fabricantes para facilitar la selección del implante adecuado para el tratamiento.

También importante en este proceso es el valioso aporte de nuestros dentistas remitentes. El trabajo en equipo entre el cirujano y el dentista remitente es un ingrediente esencial para un resultado exitoso. Asegura que el proceso de planificación de implantes sea impulsado por la restauración. Podemos establecer pare el paciente una situación ideal de trabajo restaurativo después del procedimiento realizado en nuestro consultorio, lo cual beneficia el resultado final de manera importante.

Un escáner especial también nos permite diseñar dientes pilares personalizados y ofrecer procedimientos más avanzados que los de la mayoría de los consultorios, incluyendo los Dientes Listos en un Día.  Trabajamos en estrecha colaboración con prostodoncistas también, para ofrecer una amplia gama de opciones de tratamiento.

We have invited one of our jaw surgery patients to write about his experience with orthognathic surgery and braces.  Here are his thoughts.

My Journey to Straight Teeth Begins

My journey to correct my crooked teeth and receding jaw began in January of 2009.  I had two overlapping front teeth and an over-bite that also suffered from a very narrow upper jaw.  My oral and maxillofacial surgeon, Dr. Sharon Ornstein, and my orthodontist, Dr. Terry Thames, decided that they would first widen my upper jaw and straighten my teeth with braces.   Dr. Ornstein would then surgically move my jaw forward to correct my over-bite as it was significant enough that braces alone could not achieve the desired result.  In fact, if we had done braces alone, I would have ended up with straight teeth that didn’t line up with my lower jaw, and I was told that as a consequence they would want to move back over time to their old crooked selves.

Jaw Surgery (orthognathic surgery) benefits

Besides straightening my teeth and correcting my bite, the surgery would open my airway and eliminate sleep apnea, a potentially fatal condition in which the patient stops breathing temporarily while sleeping due to a collapse of the airway.  Surgery would also give my face a more balanced look.  I was looking forward to fixing what the doctors liked to call ‘functional problems’ while also making me appear more balanced.

The surgeon took photos and x-rays to establish the baseline and sent me on my way to the orthodontist, Dr. Thames, who also did his preparatory studies.  After an initial consultation I made an appointment to place the braces on my teeth.  The objective was basically to move them into a position in preparation for jaw surgery, which would then bring everything into alignment.

I won’t tell you that braces are an enjoyable experience, but I found that after an initial period of discomfort I started to adapt and their presence became second nature.  Eating was always a challenge, as food would easily get stuck between the braces and the teeth, but there are all sorts of products on the market to help you deal with that.  I especially liked Dentet Easy Brush, sort of a toothpick toothbrush.  I found that, in fact, the whole process improved my dental hygiene regime as I became very committed to keeping my teeth clean.

I returned to the orthodontist periodically over the year I wore my braces for adjustments to guide my teeth into place.  I found that two ibuprofen just before visiting the doctor would alleviate any discomfort I might initially experience as a result of the adjustment.

My orthodontist, Dr. Thames, and his whole team were very welcoming, positive, and encouraging, so my visits for adjustments were always very pleasant.

I have to say that I was very pleased to watch my teeth quickly straighten, including the tooth overlap in the front that I had always wished would go away.  In just a few months, it had gone away.

Time for Surgery

When the orthodontist and the surgeon decided I was ready, we scheduled my surgery, a little over a year after my braces went on.  Some cases can require more than a year with braces, depending on your situation.  In my situation it had all gone rather quickly.

Dr. Ornstein performed the surgery in the operating room in her office, under general  anesthesia monitored by an anesthesiologist.  Her great team helped me feel very comfortable and relaxed, almost like one of the family.

All went well and I was sent home to recuperate shortly after waking up.

Recovery

The surgeon prescribed pain medication and directed me to eat a liquid diet for two weeks.  Although I actually gained some weight following surgery, as much as anything from my own determination to eat well, Dr. Ornstein told me that it’s not uncommon for patients to lose up to ten pounds on the post-surgery diet.  So if it’s an objective you have, consider this an opportunity to lose weight.  It’s also the perfect time to give up smoking.

The first day after surgery was actually the easiest, as my swelling was kept well under control and I was still numb from the anesthesia.  I followed the doctor’s orders, which included, initially, periods of applying ice to the jaw and minimal physical activity.

The following days were more challenging, as much as anything from the elastic bands that kept the jaws stabilized while I recovered.   Similar to wearing a cast to stabilize a broken arm so that it can heal correctly, you must wear elastics to keep the teeth and jaw closed in a fixed, stable position to ensure proper healing.  After the first few days you can remove the bands to rinse out your mouth and clean your teeth, but in the beginning it is 24/7.  The bands stayed on for four weeks to train the jaw to open and close in its new position.

Although the urge to talk was low as a result of the whole process and the presence of elastics, I could make myself understood by forming the words with my lips alone if I wanted.

The first few days I had to sleep propped up to help everything settle and minimize swelling.  It is also important to sleep on your back, avoiding sleeping on your side, for a few weeks so that no lateral pressure is applied to your jaw.

Eating

I ate by drinking various supplements, soups, and very soon eating solid food placed in the blender with enough liquid to make it drinkable.  My favorite turned out to be Boost, a high calorie liquid supplement designed for people who have trouble eating.  You have to plan ahead for your eating and nutrition needs, as it can be a challenge to take in a varied and balanced diet, but it can be done. My soft diet lasted about four weeks.

Swelling reduced rapidly over the first few weeks and I was able to return to work within two weeks.

The elastics came off after four weeks, a much-anticipated event.

Braces come off eight weeks after surgery

While I was recovering from surgery, my braces remained on the teeth as part of the stabilization process.  But finally the day came to take them off – a wonderful, liberating, happy day that brought the whole process to its final end.  It was like releasing a tight spring holding my teeth together.  But more important, at last I got to see the final product, something that I was so anxious to see after a little over a year of work; at last I could smile and see only straight teeth; at last I could feel the smoothness of each tooth against my lips.

The irony, at least at first, was that my teeth didn’t feel quite right without braces on, if you can imagine that.  You really get quite used to having the braces in place. The teeth sort of felt ‘naked’ and unsupported.   But this feeling rapidly goes away and the joy of having your teeth returned to you, and a new smile, soon takes over.

I am very pleased with the result.  My bite is normal and my teeth come together as they should.  My crooked teeth are only a memory and my face has a more balanced look.

My only regret is that I didn’t do it many years sooner.

Will anyone notice?

You probably have heard the saying “it’s as plain as the nose on your face.”   Well the truth of the matter is that it’s not so plain – not so obvious.  What I mean is that, while you yourself may be very sensitive to any changes to your appearance, the rest of the world generally isn’t.  If you’re a man and have ever grown a beard or mustache and then shaved it off, you’ll know what I mean – few will notice that you shaved. (For an over-the-top dramatization of a change that no one notices, see the movie The Mustache).  At some level they might be aware that something is different about you, but they quite frequently won’t be able to say what it is.  It’s the same with your changes following braces and jaw surgery.  I found that with the exception of those closest to me in my life, the world didn’t seem to notice, at least overtly, and if they did notice a change, they didn’t know what it was.

What I think is true is that having straight teeth and a more balanced look is something that people unconsciously respond to, and in a positive way.  If you think of comparing two people, one badly dressed and not well kempt, and the other well dressed and well groomed, you tend to have a more positive reaction towards the latter, though you might not even realize it.  It’s the same with surgery and the resultant changes.  People often respond to things about you about which they themselves aren’t even aware.

So, yes, people will notice, but – and I know this sounds contradictory – they’ll very probably not realize it.

What is Orthognathic Surgery?

When uneven jaw growth occurs, or when injury or birth defects affect jaw alignment, the dental-facial relationship can become imbalanced.  Jaw misalignment can affect chewing, speech, breathing, appearance, and long-term health.  In these cases orthognathic surgery may be required to reposition the jaws.  An Oral and Maxillofacial Surgeon is the specialist best trained to perform these types of procedures.

Orthognathic surgery involves surgical manipulation of  elements of the facial skeleton – upper jaw, lower jaw, nose, cheekbones, chin, and orbital sockets of the eyes – to restore proper anatomic and functional relationships in patients with skeletal anomalies. 

While appearance may be dramatically improved, orthognathic surgery is usually performed to correct functional problems. 

Conditions that might indicate the need for surgery

Specific conditions which indicate that surgery might be necessary include: 

  • crooked, misaligned teeth
  • excessive tooth wear
  • a facial appearance which is not balanced, whether from the front or the side
  • difficulty biting food or chewing
  • receding chin
  • a protruding  jaw
  • sleep apnea
  • excessive showing of gums when smiling
  • excessive mouth breathing
  • jaw or jaw joint paint
  • lips do not meet without effort
  • injury to the face
  • birth defect

Although braces alone can correct certain bite problems, orthognathic jaw surgery may be necessary in conjunction with braces to correct jaw misalignment so that the braces may be effective.  Braces can only move the teeth so far, and if the mechanics are wrong, correction with braces may not be permanent.

Planning for surgery

For patients considering orthognathic surgery, the surgeon uses computer imaging technology and three-dimensional models to illustrate exactly how the jaws will be repositioned.  Comprehensive digital facial and oral photographs, digital X-rays and computer imaging are used to simulate the treatment plan, how the teeth will fit together (occlusion) and general appearance.  This helps the patient understand the surgical process and the anticipated outcome. 

Once the treatment plan is approved, surgical splints are custom-fabricated to ensure a highly predictable result, guiding the surgeon in the operating room.

Treatment will often include a period where braces are placed on the teeth prior to surgery.  This is done to move teeth into position so that they will fit together correctly after surgery. 

Incisions are usually made inside the mouth to reduce scarring.  Depending on the patient’s needs, jaws or other facial bones will be repositioned and stabilized using surgical plates, screws, wires, and rubber bands.   These hold jaws in their new position following surgery.

Braces may remain on the teeth for a period after surgery to ensure stability as the bone heals.

Following surgery

Following surgery, the patient often must eat a modified diet, which can include soft-foods and liquids.  The surgeon provides patients with diet instructions as well as a plan to transition to a normal diet.  Patients must also refrain from smoking and strenuous physical activity.  The patient can usually return to work or school within two to three weeks.  Initial healing takes about six weeks, but complete healing takes between six and twelve months.

The positive impact of surgery

Orthognathic surgery can have a positive and dramatic impact on a person’s quality of life.  Although the goal is to improve function and health, it is not uncommon for patients to experience a more balanced appearance and improved speech.  What could be more satisfying than to do something that improves your health while making you look even better?

In planning our Frisco, Texas facility we decided upon the most advanced panoramic imaging system we could find and selected Instrumentarium’s Dental’s Orthopantomograph OP200 with volumetric tomography (VT).  The system is the most advanced and comprehensive cross-sectional imaging system currently available and provides highly precise information perfectly suited for three-dimensional implant planning.  VT provides a continuously viewable stack of 256 cross-sectional slices. Each slice has a minimum thickness of 0.23 mm.  The VT system has a slice navigator that shows the exact position of the cross-sectional slice in real time.

Instrumentarium Dental’s image reconstruction method, using the standard panoramic sensor and narrow X-ray beam, has been proven to give better image quality than other known reconstruction methods.  Cliniview software enables highly accurate measurement for implant planning, and includes implant libraries from various implant manufacturers to facilitate selection of the correct implant for treatment. 

Also important to the process is the valuable input of our referring dentists.   Teamwork between the surgeon and the referring dentist is an essential ingredient in a successful outcome.  It ensures that the implant planning process is restorative driven.  We can set the patient up ideally for restorative work that will follow the procedure done in our office, which is a great benefit to the final outcome. 

A special scanner also allows us to design custom abutments and offer more advance procedures than most  offices, including teeth in a day.  We work closely with prosthodontists, as well, to offer a broad range of treatment options.

If you are tired of missing teeth or loose-fitting dentures, dental implants can change the way you live.  They are the best treatment option for one or more missing teeth.  Patients with dental implants can smile with confidence again.

You can regain the ability to eat virtually anything, you can improve your sense of taste, and you can look younger again.

Dental implants can be your doorway to renewed self-confidence and peace of mind.

What are Dental Implants?

The implants themselves are tiny titanium posts, which are inserted into the jawbone where teeth are missing. These metal anchors act as tooth root substitutes. They are surgically placed into the jawbone. The bone bonds with the titanium, creating a strong foundation for artificial teeth. Small posts are then attached to the implant, which protrude through the gums. These posts provide stable anchors for artificial replacement teeth which look and perform just like real teeth.

Why would you select Dental Implants over other types of restoration?

The cost of dental implants is an investment in your smile that provides innumerable returns: dental implants look and perform like natural teeth.  In fact, they are indistinguishable from real teeth. They are more stable, more comfortable, and more functional than dentures and bridges. They allow you to speak and laugh naturally. And they allow you to preserve healthy teeth.

You can end the inconvenience of  removing your denture or a “partial” at night, not to mention the embarrassment of slipping dentures.

The price of dental implants includes your initial exam, pre-treatment procedures, implant surgery, replacement teeth, and follow-up visits. Some insurance companies now cover dental implant costs.

If you would like to learn more about the benefits of Dental Implants and how they might be right for you, visit us at www.renaissanceofs.com (Renaissance Oral & Facial Surgery). You can also call us at 972 243-5035.  You can make an appointment on-line or when you talk to us on the phone.  We have offices in Frisco and Dallas, TX.